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29 Mar 2023

Tipos de pieles y cómo identificar la tuya

En muchas ocasiones, no sabemos qué productos cosméticos van a ser los más adecuados para nuestra piel, o bien, qué rutina debemos seguir y esto es de gran importancia a la hora de mantener nuestra piel sana y radiante.

En Drop Cosmetics, queremos ayudarte a identificar tu tipo de piel y qué cuidados vas a necesitar para que luzca lo mejor posible.

Antes de adentrarnos en los tipos de pieles, es importante conocer las diferentes zonas que tiene nuestro rostro, ya que no en todas ellas nuestra piel tiene el mismo grosor o está expuesta a los mismos residuos.

¿Cuáles son las zonas de nuestro rostro?

  • La conocida zona T: esta zona comprende la frente y la nariz que, al tener un tejido más grueso y unos poros generalmente de mayor tamaño, suelen producir más sebo y, por tanto, tender a ser más grasas a lo largo del día.
  • Mejillas: la piel de las mejillas suele ser algo más sensible y suave, por lo que quizá no hará falta tanta hidratación en esta zona. Además, al estar situadas bajo los ojos, los pelos de las cejas y de las pestañas actuarán como barrera para que la grasa no llegue a esta zona.
  • Contorno de ojos y labio: estas dos partes del rostro comparten la peculiaridad de que tienen un tejido muy similar, que es más flexible y es más probable que tiendan a secarse y tengamos que hidratarlas más a menudo, en consecuencia.
  • Cuello: la piel del cuello es menos elástica que la de las ojeras y el labio, pero más que el resto de zonas. Es por ello que también tiende a la sequedad y no nos debemos olvidar de hidratarla lo máximo posible.

Una vez conocemos estas partes, podemos entender mejor que pese a nuestro tipo de piel, la tendencia de cada zona también condicionará la forma en la que deberemos cuidar nuestro rostro.

¿Cómo identificar los tipos de piel?

En muchas ocasiones nos podemos llegar a cuestionar que tipo de piel tengo. Por eso vamos a comentar los tipos de piel que existen y sus características principales.

Principalmente, podemos distinguir 5 tipos de piel: grasa, mixta, normal, seca y sensible. A continuación, describiremos las características más comunes de cada una de ellas y qué cuidados requieren.

Piel normal

“Normal” es un término un tanto ambiguo, pero en cuanto a cuidado facial, se refiere a un tipo de piel regular, cuyas zonas no generan excesivo sebo o sequedad y están en consonancia, es decir, que no hay una diferencia brusca entre ellas ni tienen tendencia a la sensibilidad. Se caracterizan por:

  • Textura regular, suave y lisa.
  • Poros finos.
  • Ausencia de imperfecciones.

Este tipo de pieles no necesitan unos cuidados especiales, no obstante, no debemos olvidarnos de seguir nuestros pasos básicos de rutina facial diaria.

Piel grasa

Este tipo de pieles suelen padecer de “seborrea”, es decir, un exceso de producción sebo. Sus características son:

  • Brillantez.
  • Poros dilatados y visibles.
  • Aparición de imperfecciones (comedones, acné).

Este tipo de piel no solo se debe a los cambios hormonales que ocurren durante la pubertad, sino que intervienen muchos otros factores como el entorno y el estilo de vida, haciendo que tu piel se asfixie y esto provoque la aparición de imperfecciones como manchas o puntos negros.

Esta producción de sebo, también se ve afectada por los cambios de temperaturas y de estaciones.

Para y prevenir que la aparición de sebo sea cada vez mayor, lo mejor es seguir una rutina de exfoliación facial, de dos a tres veces al mes, e hidratarla. Lo óptimo sería encontrar cosmética bio con texturas más ligeras, como podría ser una crema con textura tipo gel. Estas traen muchos beneficios a la piel.

Piel seca

Este tipo de piel produce menos cantidad de sebo de la que se considera normal. Por esta falta de sebo, este tipo de piel va perdiendo la capacidad de retener humedad en ella y, como consecuencia directa, dejan de ser un escudo contra los factores externos. Esto significa que será más difícil eliminar aquellos residuos externos a los que la piel está expuesta.

Las características de este tipo de pieles son las siguientes:

  • Tirantez, aspecto áspero, falta de elasticidad.
  • Falta de luminosidad.
  • Descamación y posibles picores.
¿Qué factores pueden causar la sequedad?

La alimentación que llevemos en el día a día influirá de forma directa en nuestro aspecto físico. En caso de padecer de piel seca, es recomendable buscar bebidas y alimentos que contengan un alto contenido en agua, antioxidantes, vitaminas y minerales. Gracias a esto, hidratarás la piel desde dentro, manteniendo un aspecto más saludable.

Conforme van pasando los años y vamos madurando, nuestra piel se va deshidratando. Es por eso, que las personas que cuentan con este tipo de piel será primordial mantener una buena hidratación diaria y constante, para evitar esa tirantez tan característica de una piel seca y que, además, tienen tendencia a un envejecimiento prematuro.

No todas las pieles tienen el mismo grado de intensidad en cuanto a sequedad, por ello no todas requerirán del mismo grado de hidratación y nutrición. Distinguimos generalmente 3 grados: piel seca, piel muy seca y piel extremadamente seca. En función de en qué grado se encuentre tu piel, será aconsejable aplicar productos naturales más enriquecidos o menos.

Piel sensible

Una piel sensible es aquella que tiende a ser más reactiva y menos tolerante que el resto ante estímulos externos. Se caracteriza por:

  • Mayor reacción frente a factores externos como cambios de temperatura.
  • Presenta rojeces, descamación, irritación…

A la hora de cuidar este tipo de pieles, existen dos pasos básicos que debes añadir a tu rutina. Estos son:

  1. Limpiar tu piel con delicadeza. A la hora de retirarte el maquillaje o realizar la limpieza facial diaria a la que estés habituado/a, hazlo con agua tibia y la mayor suavidad posible. Evita aplicar fuerza a la hora de frotar tu rostro e intenta realizar la limpieza con productos como la leche facial, que, además de aclarar tu piel de residuos, la hidratará.
  2. Ten siempre en mente la hidratación y el frescor. Tras la limpieza, el próximo paso es hidratar la piel y para ello no servirá cualquier crema. Trata de buscar cremas que a la vez que hidraten, también refresquen tu piel, de manera que se evite el enrojecimiento y calmen la misma.

Lo más aconsejable en la rutina es saltarse el paso de la exfoliación, ya que solo hará que la irritación en la piel aumente, que es lo contrario a lo que queremos conseguir para mantener el estado saludable de nuestra piel.

Al tratarse de pieles más reactivas, lo ideal es aplicar productos naturales, de modo que se eviten posibles irritaciones o reacciones alérgicas en la piel.

Piel mixta

Se considera que la piel mixta es aquella cuyas zonas faciales sufren mayor diferencia entre ellas. Esto quiere decir que en la zona T tenemos un tipo de piel diferente al del resto de zonas.

Este tipo de piel se caracteriza por:

  • Brillantez en zona T.
  • Poros dilatados y visibles en zona T.
  • Piel normal o seca en pómulos.

Como en este tipo de pieles encontramos dos subtipos diferenciados, lo mejor será llevar un cuidado diferente en cada zona. Si tu zona T tiene una piel normal o grasa, lo más aconsejable será que sigas los cuidados recomendados de cosmética bio para ella y no nutrir en exceso la zona; y lo mismo sucede con el resto del rostro, si tu zona del labio, mejillas y contorno de ojos tiende a ser más seca, lo idóneo será tratar de hidratar más esas zonas.

Siempre será recomendable optar por métodos lo más naturales posibles para mejorar el bienestar de nuestra piel. Es por ello que nuestros productos de cosmética natural serán idóneos para cuidar tu piel, sea del tipo que sea.

¡Descubre más recomendaciones sobre cómo cuidar tu piel de la mejor forma en nuestra tienda de productos naturales online!

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